La primera semana suele ser menos dolorosa pero más incómoda de lo que muchos esperan. Congestión, respiración por la boca, sueño alterado, hinchazón y férula pueden molestar más que el dolor.
Día 1
Las férulas internas y el edema pueden dificultar la respiración nasal. La boca seca y una pequeña secreción sanguinolenta son habituales. Suele recomendarse mantener la cabeza elevada.
Día 2
La hinchazón y los morados pueden aumentar. Esto puede formar parte de la recuperación normal. Tome solo la medicación indicada.
Día 3
Dormir boca arriba y respirar por la boca puede ser incómodo. Beba suficiente líquido, coma suave y no se suene la nariz.
Día 4
La inflamación facial empieza a ser más llevadera en muchos pacientes. La punta puede seguir rígida o adormecida.
Día 5
Tener más energía no significa poder hacer ejercicio. Agacharse y cargar peso pueden aumentar el sangrado y la inflamación.
Día 6
La férula puede picar. No la retire por su cuenta ni arranque costras.
Día 7
En el primer control suelen retirarse férula y algunas suturas. La nariz todavía puede verse ancha, hinchada o temporalmente asimétrica.
Señales de alarma
Sangrado incontrolable, dolor intenso creciente, fiebre, secreción amarilla o maloliente, dificultad respiratoria importante o hinchazón unilateral rápida requieren valoración.
Las instrucciones de su cirujano siempre tienen prioridad sobre esta guía general.